viernes, 30 de noviembre de 2007

Cine Indio: el nuevo boom mundial

Publicada en noviembre en El Planeta Urbano

Apto para todo público

3, 5 billones de espectadores al año en todo el mundo. La exploración de las coreografías como un recurso narrativo sumamente eficaz. Danzas sensuales, y nada de sexo agita la coctelera fílmica de la industria que más creció en los últimos años, la de la India, la de Bollywood.

Resulta que dos jóvenes indios se conocen por azar en Europa, y después de unas idas y vueltas se enamoran como pocos. Aunque todo parece ser tarde porque la joven está obligada por su padre a casarse con el hijo de un querido amigo. Lo que se dice una boda convenida; aunque ninguna historia está del todo escrita cuando dos jóvenes (indios) se enamoran, y más aún en una película india donde los finales son siempre color de rosa.
Resulta que Dilwale Dulhania Le Javenge -la película que narra esta historia- estuvo más de 8 años en cartel en los cines de la India, un récord que ni de cerca pudo lograr el más visto de los films occidentales. Dilwale… es solo una patita del cine de la India, más conocido a escala mundial como Bollywood (una mezcolanza entre Bombay, capital de Maharashtra, estado federal de la India y el cine nacido en Hollywood) y que define a la industria que desde hace más de 30 años emerge de la India y que arroja una producción de 1.000 filmes por año, provee las películas más populares del mundo y arroja un número que asusta: 3,5 billones de espectadores ven cine indio en el mundo cada año.
Hoy la oferta Hindú en materia de cine combina en una coctelera fílmica mejunjes esenciales al entretenimiento, con historias románticas y sensuales, con acción, sin sexo, y por supuesto con el plato principal: las coreografías. Es que en lengua hindi (el más fuerte de los 22 lenguajes que se hablan en la zona), Bollywood pisa fuerte a través de coreografías de más de tres minutos con personajes danzando y cantando –siempre doblados-, apoyados, en general, por paisajes grandilocuentes con montañas y campos de cultivos multicolores, que aportan un touch naif a la cuestión.
Quizás lo más parecido que hemos visto por estos rincones son algunas escenas de películas de Leonardo Favio.

Cine de hogar
Hoy el cine se ha convertido en la gran bandera cultural de la India, buena parte de Oriente Medio, Asia y África hacia el mundo. Algunos días atrás llegó a la Argentina un productor de cine indio, Ram Prasad Devineni, que en plan de conferencia organizó un seminario llamado Bollywood Experiencie junto a Indigo Producciones en la Ciudad Cultural Konex.
Por aquella tarde Devineni dijo, entre otras cosas, a los periodistas que en su país hay cines de 3.000 butacas donde los espectadores ven un filme unas 10 o 15 veces. Y gritan, cantan y se pelean como en una cancha de fútbol de acá. Y sumó un dato nada menor: en la India los filmes de Hollywood y Europa representan apenas el 10 o 15 por ciento de los estrenos cinematográficos, el resto lo ocupa toda la producción local.
Pero que un productor de la India ande por estos lados no es azar, es que la expansión mundial de Bollywood ya promete introducir su arte en la Argentina, país que todavía baila por fuera de su parafernalia. Cosa que no sucede en Brasil, donde por ejemplo se filmó gran parte del rodaje del film Hindú más exitoso del 2006, Dhoom 2 (una especie de Misión Imposible, con las caras más bonitas el cine local).
Por estos lados continua siendo casi un botín de guerra hacerse de películas indias, y es una verdadera pena. Solo algunos DVD Clubs pueden jactarse de contar con unas pocas: así para los que desean sumergirse en la búsqueda tres nombres se asoman en el mercado actualmente: Lagaan (nominada al Oscar en el 200), Novia y prejuicio, y Misión: Cachemira.
Aunque es bueno aclarar que Bollywood está lejos de ser un cine de culto o de autor, pues atrás de cada película hay una superproducción y todo una industria cultural cada día más cimentada que planea el arribo de su cine en distintas partes del mundo. Por otro lado, durante los últimos años productoras de cine de la India vienen firmando acuerdos con coproducciones de países occidentales, que facilitan la salida de su cine al exterior.
Donde Bollywood no es un berretín de cinéfilos, estudiantes de cine o buscadores de rarezas, es en Estados Unidos y… Perú. Aunque suene raro, cada día son más los fans peruanos de cine Hindú, que gracias a su apoyo logra estrenar periódicamente sus films en varios cines de Lima. Y el fanatismo se hace sentir también en Foros de Internet y en eventos organizados en todo Perú, como el festejo de cumpleaños de una de las estrellas más populares de la India, Shahruk khan, que contó con una maratón de sus mejores películas y una serie de entrevistas con subtítulos en español que colmó la sala.
Claro que para esta difusión mundial del cine Hindú Internet encaja como anillo al dedo, para darnos al menos una presentación de cine Bollywood a través de páginas como Youtube donde muchas de las mejores escenas y coreografías de films están subidas, o en páginas peruanas y españolas donde los internautas suben films y videoclips para compartir con otros.
Pero quizás lo más importante sea que atrás de Bollywood se esconde toda una manera de filmar, de narrar historias, de presentar al hombre y a la mujer, a la familia, a la cultura Hindú, de mostrar la sensualidad, y de no mostrar al sexo, porque en el cine indio no hay desnudos ni escenas de las llamadas "de amor". Aunque suene curioso ante nuestra mirada, lo más probable es que en las películas -que en general llegan a las 3 horas- no haya ni un solo beso por más que la historia guarde la más romántica de todas las relaciones de principio a final.
Y agreguemos curiosidades: el galán Shahrukh Khan, el mismo al que los fans peruanos le organizaron el cumpleaños a distancia, más popular en India que Brad Pit y Tom Cruise juntos, nunca besó a ninguna mujer en todos los films románticos en los que actuó.
Entonces en su lugar –en el de las escenas de sexo- las coreografías hacen lo suyo explotando al máximo la sensualidad india a través de sus danzas típicas y los retoques que llegan indudablemente influenciados del pop occidental. Así la conexión entre la música, la danza y las historias se hace infranqueable, y llega, en muchos casos a que las mismas bandas de sonido terminen recaudando más que los propios films.
Así este cine que con su boom mundial cachetea a la industria de Hollywood - en número de estrenos, no en poder económico -, Bollywood se nos presentará de forma masiva a los argentinos en no mucho tiempo.
Eso sí, deberemos antes que nada al momento de mirar cine indio prepararnos para tres horas de entretenimiento hogareño con coreografías de 4 minutos, sensualidad, humor bien familiar e inocente y los finales más felices del mundo. Toda una manera de sentir al cine, el de la India.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Al servicio del Culturismo


Publicado en revista Viva de Clarín

Hay algo que un culturista no debe dejar de hacer cada vez que se aproxima un torneo: practicar, y volver a practicar una y otra vez las poses frente a un espejo. Es que de las poses va a depender el veredicto final de los jurados, que exigen a los culturistas posar de frente, de espalda, lucir los bíceps, los triceps, los gemelos y los pectorales, y en cada movimiento los participantes dejan el alma porque saben que al tapar los defectos, planchar el estómago y mostrar los perfiles va estar el punto que los puedan consagrar victorioso. Atrás de cada pose días, meses y años de trabajo en gimnasios, dietas diarias con comidas repartidas en 6 veces y autocontrol casi obsesivo del cuerpo y la mente.

Dietas estrictas, trabajo muscular y descanso como tres pilares en la vida de un culturista argentino que, en principio, recalca que es amateur, y que todo, absolutamente todo, es por amor a la disciplina. Y así el camino, en general, de un culturista comienza a tomar forma en la adolescencia cuando el cuerpo empieza a definir su desarrollo, se profundiza después de los 20, toma fuerza entre los 30 y 40 y se extiende tranquilamente hasta después de los 60. Y todo gracias a un esfuerzo que se hace ver recién después de 10 años de trabajo.

“El culturista es una persona muy sacrificada, porque nadie de un día para otro es culturista. Más bien son años de trabajo en gimnasios, dejando atrás lesiones, para llegar a tener un cuerpo armónico de pies a cabeza”, cuenta Walter Cerantonio, integrante de la Federación Metropolitana de Fisicoculturitas y presidente de la subcomisión de musculación y fisicoculturismo del Club Velez Sarsfield. Músculos bien desarrollados en relación armónica unos con otros -nada de una gran espalda con piernas poco desarrolladas- marcación exacta de la musculatura, hombros amplios, piernas bien robustas, y un cuerpo parejo por donde se lo mire. Solo algunos pilares del culturismo que, desde ya, no es para todos, sino para cuerpos ya predestinados genéticamente.

Y en cada torneo que se realiza en la Argentina entre unos 40 y 50 culturistas, en su mayoría hombres, compitiendo divididos en categorías que se dividen por edades y peso en cadetes, juveniles, master, medianos, pesados y superpesados.

El mundo del culturismo

Hay varias federaciones que nuclean a los culturistas argentinos, entre las que están la Federación Metropolitana de Fisicoculturitas, la Federación Argentina de Musculación, con una mujer como presidente y la Asociación de Fisicoculturistas de Argentina (AFCA), entre otras. Cada una organiza sus propios torneos, legitimados por jueces que realizan cursos para llegar a ser jurado y evaluar.

Entonces unas horas antes de que comience el show, la preselección determinará el peso de los participantes para encuadrarlos en las categorías y después sí, el espectáculo llega a su esplendor: grandes hombres descalzos, que solo llevan puesto un slip de posar, retorciendo y trabando los músculos, y mujeres, con una bikini de dos piezas, de un solo color, algunas más femeninas que otras.

Para las poses pedidas por los jueces, todos bien depilados, sin bijouterie, ni accesorios que ensucien los cuerpos, y ahí sobre el escenario los culturistas se pasean con su color bronceado (algunos más natural que otros), y un brillo, sobre la base de aceites o merteolate en algunos casos, que termina de hacer lucir la piel de los competidores. Abajo, a unos 7 metros, los jurados observan y anotan la puntuación en planillas bien prolijitas.

Ilusionistas del cuerpo

Sacrificio, es una palabra con la que también carga un culturista en nuestro país, que no solamente no gana plata con esta actividad, sino que invierte mucho dinero en sus dietas. Así en un día normal, un culturista que vive de otra profesión u oficio tiene que parar su actividad unas 6 veces para cumplir con su dieta. “Hay culturistas que están atendiendo un comercio y tienen que parar a una hora determinada para comer su pollo”, cuenta Walter Cerantonio.

Y hay diferentes etapas en la vida de un culturista: están las épocas de entrenamiento fuerte o de potencia en donde las series son pocas pero el cuerpo es exigido al máximo para alcanzar un crecimiento muscular visible. En la época de definición, ya más cercana a los torneos, la dieta se agudiza si hay que dar con el peso, en la jerga del culturismo: la dieta de pollo y agua.

Mitos y prejuicios

La suplementación en los culturistas es todo un tema por sí solo, controversial, peligroso y cargado de mitos y verdades. Semanas atrás la culturista Adelina Mareco, una de las más importantes del país, murió minutos antes de comenzar su rutina en un torneo. Extraoficialmente se dijo que había mezclado diuréticos y efedrina. Los problemas en el culturismo toman forma cuando las dietas se hacen con un único motivante que es la estética, dejando de lado la salud.

Pues en las últimas instancias a la presentación en el torneo muchos culturistas deben ajustar su peso al de la categoría, entonces entran en juego lo que nunca termina de confirmarse: el uso de diuréticos, anabólicos, efedrinas y planes dietarios que incluyen estimulantes peligrosos para la salud y que generan adicción.

“Si el culturista quiere estropear su cuerpo es una decisión suya. Hay gente que quiere crecer más y más y termina llevando el culturismo por otro camino, pero también hay mucho más mito de lo que realmente es. Muchas personas confunden la suplementación dietaria que está permitida con el consumo de anabólico o esteroide, por ejemplo”, dice Walter Cerantonio organizador eventos de fisicoculturismo en el club Vélez Sarsfield. Y sigue: “el peor de los prejuicios es de la gente que cuando ve a un culturista dice este se tomo todo para estar así, y en realidad el culturista se mata todos los días para llegar a eso”.

En los últimos años ha crecido una enfermad conocida con el nombre de vigorexia y que tiene como pacientes a personas con una obsesión por verse musculosos y que pasan unas cuantas horas diarias dentro de los gimnasios, aislados del mundo, en su propio mundo de aparatos y espejos para mirarse. Una adicción clásica por estas fechas.

Ellos acusados de poco masculinos, ellas de poco femeninas, otros llamados “roperos”, todos sospechados por el uso de suplementos, el culturismo es una actividad en que en nuestro país cada vez tiene más adeptos que quieren verse saludables luciendo sus hipercuerpos brillante bajo las luces.

lunes, 22 de octubre de 2007

Jovenes Ruralistas en Santiago del Estero

Publicado en el Suplemento Clarín Rural

El futuro está al caer

Aires frescos sobrevuelan el cielo agropecuario nacional, y los Encuentros Nacionales de Juventudes Rurales Confederadas que anualmente se realizan en distintos puntos del país son el resultado de este despertar de jóvenes de menos 30 que aspiran a ser las nuevas caras dirigenciales del ámbito rural.

Organizado por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), este año la sede del Encuentro de Ateneístas Rurales fue en la Asociación Rural de Bandera, Santiago del Estero, centro sojero por excelencia. Y así algunos hijos de socios de Asociaciones Rurales de todo el país, y otros directamente interesados por el devenir del campo, desde el viernes 5 a la mañana fueron llegando en combis, micros y autos desde distintos puntos con el objetivo de continuar con su formación como potenciales dirigentes rurales.

“Es un verdadero orgullo que hoy estemos aquí más de 120 jóvenes interesados por el sector”, comentó al inaugurar el Encuentro José de la Llama presidente del Ateneo Juvenil del Sudeste Santiageño. “Los Ateneos son centros formadores de gremialistas, no solamente para el agro sino para la misma sociedad local o nacional. Somos el semillero de los futuros dirigentes. En mi caso vengo de una familia que siempre estuvo en la Sociedad Rural de Bandera, mi abuelo fue uno de los fundadores”, contó de La Llama de 21 años.

Durante los dos días en tono distendido se fueron sucediendo los disertantes con temas vinculados al liderazgo, la actualidad del campo y el porvenir de las entidades agrarias dentro de la política nacional. Brindaron charlas autoridades, profesores universitarios y productores rurales. También ocupó un lugar destacado los ejercicios de análisis FODA organizados por el Lic. Saturnino Herrero Mitjans, Pte. de Ferias y Exposiciones Argentinas – Clarín Rural y la Lic. Rosana Copello, representante de la Escuela de Negocios ESADE, con la intención de concluir sobre un cuadro de la situación actual de los Ateneos Juveniles y de CRA.

“En nuestro caso como vivimos en distintas partes, nos juntamos una vez por mes para tomar decisiones que después les hacemos llegar a la Comisión Directiva de la Sociedad Rural de Bragado. Yo desde chico estoy involucrado en los rural, porque nací en una familia ligada al campo”, contó Leonardo Marino, presidente del Ateneo Juvenil de Bragado.

Hoy el camino de los Ateneos (algunos de los más antiguos tienen más de 30 años de vida) es seguir ramificándose por todo el país, y que los que están sirvan de guía para los que vienen. Nacidas y con el apoyo financiero y logístico del mismo núcleo de las Asociaciones Rurales, entre sus laborales habituales están las de organizar disertaciones, reunir donaciones, participar en sus municipios e integrar los Foros de Seguridad de su región.

Además del Ministro Producción de la Provincia de Santiago del Estero, Luis Gelid, estuvo presente el presidente de la Federación de Asociaciones Agropecuarias Santiagueñas (FAAS), Omar Chiatti. “Me parecen excelente estos encuentros, ojalá podamos hacerlos en las grandes ciudades. Gracias a los Ateneos todos estos chicos van a saber qué es lo que van a poder hacer a futuro, cosa que no pasó con nosotros que nos gusta la dirigencia y actuamos por vocación. Cuando yo veo estas reuniones de jóvenes me siento reconfortado, me siento que estamos haciendo algo para que este país cambie”, dijo Chiatti al finalizar el Encuentro.

Como broche final la chacarera santiageña brilló hasta el amanecer de la mano de jóvenes artistas locales, en una cena que contó en el escenario con el mismo presidente de FAAS, Omar Chiatti con su grupo folklórico.


miércoles, 26 de septiembre de 2007

Guardarques en Acción

Publicada en la revista VIVA de Clarín.

La ley de la selva

Mañana nublada de primavera, las montañas aún nevadas en las cumbres, y un frío patagónico tan frío y seco, como saludable. Es el día de Parques Nacionales y en todos los Parques del país se están preparando los mismos rituales: discursos de funcionarios, las palabras del Intendente del Parque y las condecoraciones a los Guardaparques más antiguos. Aquí, en el Parque Nacional Los Alerces, a pocos kilómetros de la ciudad de Esquel, los Guardaparques están felices por verse otra vez las caras, todos juntos y en familia.

Y no son más de 20 los que andan de un lado para el otro cargando a sus hijos, mientras sus mujeres se juntan en grupos separados a charlar. Con sus camisas verdes bien planchadas y sus sombreros, firmes, muy firmes, en las cabezas, todos lucen acordes a la celebración. Es que los feriados, los francos y los fines de semanas, en la vida de los Guardaparques son días íntegramente dedicados a la familia. Si no tenés dos casas obligás a tu mujer a vivir con vos en el medio de la montaña, y de alguna manera estás condenando a tu familia a vivir en el ostracismo, tapándole el desarrollo profesional”, cuenta el Guardaparques Víctor Scarano de 49 años, y 25 de servicio, que dentro de unos días se convertirá en el nuevo Jefe de Guardaparques del Parque. Y sigue: “nuestra vida es Parque, vivimos en una burbuja donde todo el día estamos hablando de lo que pasa acá dentro. Necesitas si o sí dar una vuelta o tomarte un tiempo porque es sano”.

Y todo lo que pasa dentro de un Parque Nacional tiene intima relación con los Guardarques que deben actuar si un turista se pierde, o tiene problemas con su vehículo. Pero también tiene que estar al pie del cañón para brindar charlas en las escuelas sobre el cuidado del medio ambiente. Eso y mucho más está dentro del cosmos del Guardaparques que, además, controla como lo haría un policía, a los Guías de Pesca para cumplan con las normas internas.

“Si hay algo que nunca voy a reprochar de esta profesión es que no es rutinaria. Te levantás a la mañana y no sabés que vas a hacer el resto del día, y de repente estás a 50 kilómetros de tu seccional de trabajo”, cuenta el Guardarques Oscar Jensen, conocido dentro del Parque Nacional Los Alerces como “Puma 3”. Más bien introvertido, y ya con 18 años de servicio, se acerca a los turistas con una calma y buen trato que da confianza. “Será el aire de la montaña que nos hace así de tranquilos. Pero acá no necesitas reloj y que nadie te corre”, dice. Ahora, después de vivir más de 8 años entre la Antártida y el Parque Nacional Nahuel Huapi, encontró, junto a su familia, en El Parque Nacional Los Alerces su gran destino.
Yo creo que la gente nos ve como un amigo, y si bien no sabe muy bien que es lo que hacemos, sabe que lo podemos ayudar”, dice Jensen. Así los más de 20 Guardaparques que hoy viven dentro de esta maravilla desbordada de naturaleza virgen, llamada por los hombres como El Parque Nacional Los Alerces, tienen a su cargo 630.000 hectáreas de montañas, glaciares, árboles, flores, animales exóticos, y ríos y lagos verdes y azules, y más verdes y más azules de lo que cualquiera pueda imaginar. “Mi trabajo es apasionante, me dieron para administrar y dirigir todo el Parque, uno de los lugares más maravillosos del mundo, sin dudas, es un premio. ¿A dónde me voy a ir?”, dice el Intendente de Parque Nacional Los Alerces, el Guardapaques Ricardo Pereira.

Nacido en Capital Federal, el Intendente, de 46 años, repite la historia de varios de los que están aquí, y que nacieron en una gran ciudad y de un día para el otro le pegaron un portazo al cemento para vivir en el medio de la montaña. “Yo toda mi vida soñé con la cabañita al lado del lago, y hace 25 años que lo pude cumplir. Lo que más me gusta es poder mudarme de un lado a otro y conocer diferentes paisajes. En mi vida ya me mudé más de 20 veces, cruzando muchas veces todo el país, de un lado para otro. Claro que la que sufre es mi familia”, dice Pereira.

De pelo largo hasta los hombros, y una pose rígida, tirando a fachera, Sebastián Valle es otro que pegó un giro en su vida, para dejar atrás su casa del barrio porteño de Belgrano e irse, primero, a estudiar para Guardaparques a Córdoba y después a vivir al Sur. “Cuando le dije a mi viejo que quería ser Guardaparques no le gusto, él se pensaba que yo quería ser un empleado del Estado. Pero después se convenció de que ese era mi gusto”, cuenta Sebastian que, ahora a los 30, vive con su mujer y sus tres hijos en una de las seccionales más alejadas del Parque.

“De chico siempre me gustaron los bosques patagónicos y la nieve. Y siempre sentí la necesidad de saber más, y ahí se me despertó esta vocación de ser un salvador, de proteger”, dice.

Familia Rodante

Como en todos los Parques Nacionales hay una estructura interna que comienza con el Intendente, y sigue con el Jefe de Guardarques, y los demás rangos de Guardaparques que en el caso del Parque Los Alerces se los distingue con el nombre de “Puma”. Y también están los administrativos que en general son los mismos pobladores de la zona. Y todos los Guardaparques trabajan y viven en cabañas, más o menos alejados de la urbanidad que se conoce como Seccionales. Y hay casos en que el Guardarques se lleva a toda su familia a vivir a la Seccional, y hay casos en que su familia vive a varios kilómetros de distancia.

Y es así que los familiares de los Guardaparques se topan con algunos avatares un tanto rurales, un tanto hostiles. Entonces como una copia se repiten los casos: las separaciones, las visitas de la familia durante los fines de semana, los chicos y la escuela, la falta de comunicación y una mujer, su mujer, más que acostumbrada a los viajes y a los cambios de destinos.

Gabriela Arrieta, es madre, y también es mujer de un Guardarques que vive en Esquel a 50 kilómetros de la Seccional de su marido. “Nuestra vida es así: tenés dos casas, vas y venís constantemente y estás muy supeditada al trabajo de él. Pero yo lo elegí así, bajo esta situación condicional, pero en el invierno se hace muy difícil, si luz, sin internet y en el invierno con los caminos cortados por la nieve”, dice.

“Cuando recién te venís a vivir a un lugar paradisíaco todo es lindo. Pero muchas mujeres no pueden ejercer su profesión y te vas quedando. Y eso es desgastante porque él trabaja, y yo no, él aporta, y yo no. Es un sacrificio muy grande”, cuenta Alejandra, en pareja con Gustavo Sánchez, Guardaparques de la seccional Río Grande a pocos kilómetros del cruce con Chile. Y los resultados están a la vista: el 80 % de los Guardarparques que se retiran de su profesión lo hacen presionados por las mismas familias que no soportan la vida en la montaña.

Y entonces los caminos son dos: o la familia vive en la ciudad más cercana o todos, en familia, viven en las seccionales. Claro que las seccionales que están dentro del Parque Nacional Los Alerces no tienen parentesco alguno con las seccionales de la policía, más bien en muchos casos se parecen a cabañas de ensueños, construidas con viejos alerces y con vistas que brindan primerísimos primeros planos a las montañas y a lagos. “Igual somos la envidia de todas las mujeres. El Guardaparques es un objeto de admiración, más en el verano cuando llegan las turistas, porque la imagen romántica del Guardaparques vende mucho”, dice Gabriela Arrieta.

“En la época militar nos hacían aplicar el reglamento con todo el rigor, y en general nos enfrentábamos con los cazadores furtivos a los tiros. Siempre sólos y con la pistola que nos daban”, recuerda el Jefe de Guardaparques del Parque Nacional Los Alerces, Agustín Guaimas. Pues con más de 30 años de servicio, este salteño de una voz pausada que parece tener relación directa con su andar, está a punto del retiro y no quiere saber nada con dejar su trabajo.

“Ser Guardaparques no lo cambio por nada, por eso trato de vivir una vida muy organizada con mi familia, porque viven en el Parque es mi vida, es mi vocación. Pero yo creo que a todos nos pasa lo mismo, nuestra gran virtud amamos lo que hacemos y eso nos diferencia de otras profesiones”, cuenta Ariel Rodríguez que a los 33 años está casado con una mujer que vive y trabaja en Esquel. Y sigue: “el Estado se agarra de ese voluntarioso Guardaparques que no se queja, que pese a cobrar poco sigue cumpliendo con sus tareas y todo sigue funcionando”.

Vida de Guardaparques

De repente de la nada, dos jovencitos saltan de atrás de unos alerces. El grupo más bullicioso del contingente de jubilados que anda por allí, maravillados por el paisaje, se asusta por la abrupta aparición de los aprendices a Guardaparques, Matías y Luciana. Ellos vienen abriendo senderos a puros machetazos, metidos en la parte más boscosa del Parque Nacional Los Alerces, con sus gorros de la promoción 25, su larga vista y sus botas manchadas de barro como una 4x4 después del rally.

“Ahora los chicos que entran a la carrera de Guardaparques seguro ya tuvieron un paso previo trabajando en un Parque como voluntario. En mi época caías en paracaídas, no sabías muy bien de que se trataba y por eso muchos terminaban renunciando”, explica el Guardarques Oscar Jensen.

Y también están las mujeres Guardaparques, que pese a seguir siendo minoría crecen en número año tras año. “Nosotros trabajamos en equipo, no es un profesión que sea solamente para hombres. No es mi intención competir con ellos en fuerza porque sé que voy a perder. Pero las mujeres que somos Guardarques somos más puntillosas que los hombres, más organizadas”, cuenta Laura Fenoglio, una santafesina que a los 18 años conoció el Sur en su viaje de egresados, y de ahí en más nunca más no dudó en ser Guardaparques. “Un embarazo y un hijo acá en la montaña es muy difícil de llevar, pero cuando tengo que salir a trayectos muy lejos cargo a mi hijo en la mochila y salgo de recorrida, no puedo quedarme encerrada”, agrega Fenoglio que hoy vive junto a su hijo en una cabaña frente al lago Verde.

Pero hay algunos temores. “Yo veo que un día la mujer Guardarques se saca el arito, se corta el pelo, lo anillos y chau... Pero yo soy coqueta porque a pesar de todo soy mujer”, dice, entre risas, Luciana Ascurra un neuquina que el año que viene se recibirá de Guardaparques.

“Sé que sigue siendo difícil para una mujer ser Guardaparques porque el hombre cuando está mal agarra el caballo y se va a donde quiere y nadie le dice nada, pero si una mujer hace lo mismo, siendo Guardaparques, seguro la señalan con el dedo”, dice el Intendente del Parque Los Alerces, Ricardo Pereyra.

Pero desde ya que hay épocas mejores que otras para vivir dentro del Parque. Entonces están los días más celestes, de soles que se esconden a los 20 hs detrás de las montañas, y de temperaturas primaverales ideales para las ropas livianas, y que conocen el grueso de los turistas que llega en la temporada de verano. Pero también hay de los otros, los días de invierno, que solo viven en carne propia los mismos Guardarques que, por ejemplo, empiezan sus días según estén o no transitables los caminos por las nevadas.

“Yo no le tengo miedo a los parques o a los bosques, yo le tengo miedo a la ciudad. Si alguien me obligara a irme del medio de la naturaleza me moriría de miedo. Hoy vemos la televisión y te asustan mucho los robos, nosotros vemos que la gente vive encarcelada. Acá dormimos con las puertas abiertas y los pibes están todos los días en la calle y nos podemos desentender de ellos”, dice un delgado cordobés, de anteojos negros, llamado Leandro Lema, Guardaparques desde hace más de 20 años.

Y en invierno se hace más que preciable la leña, las ropas reforzadas con dobles medias, doble campera, doble pulóver, sombrero, botas, y todo, absolutamente todo lo que ayude a defenderse del frío que baja, tranquilo, a los 0 grados. Y también hay libros para pasar el invierno, que se hacen ver en bibliotecas de las seccionales que estallan de obras de las más variadas.

Es pasada la media tarde en el Parque Nacional Los Alerces, y ya quedaron atrás los más de 20 corderos patagónicos que sirvieron de mesa en los festejos por el día de Parque Nacionales. Las familias enteras se disponen para el regreso, mientras los últimos Guardaparques no se rinden a dejar de jugar con sus hijos. El grueso de las mujeres hacia Esquel, los chicos a preparar las tareas de la escuela para empezar la semana, y los Guardaparques camino a las seccionales para cortar la leña que alimentará a las estufas económicas. Todo muy natural, todo en plena montaña.

El Parque Nacional Los Alerces por dentro

Con un área de 263.000 hectáreas, el Parque está a pocos kilómetros de la tranquila y bella ciudad de Esquel, en la provincia del Chubut. Una docena de lagos, lagunas, y otros tantos ríos aportan una pluralidad de colores inigualables que se hacen aún más fuertes con la llegada de la primavera.

Los cerros de hasta 2500 metros de altura, nevados en invierno y de un intenso verdor durante el resto del año, le dan forma al horizonte, que se funde con los mágicos bosques solo transitables a través de senderos.

El Huemul es una de las especies más características de la zona, y las cascadas que fluyen, dan el marco de naturaleza virgen que los mismos Guardaparques se encargan en conservar.

Dentro del Parque está el Alerzal Milenario, de más de 2600 años, al que se llega tras una navegación lacustre y recorrer, a través de senderos, bosques, cascados y una flora de increíble variedad.


Los Habitantes

Dentro del Parque Nacional Los Alerces viven unas 100 familias que ya estaban instaladas allí antes de que se creara el Parque a mediados de la década del 30. Descendientes de los primeros pobladores, la mayoría trabaja en la administración de la Intendencia, o de la ganadería o del turismo atiendo hosterías o siendo guías baqueanos.

“Los pobladores del campo son tus amigos, y tenés que ser su amigo porque ellos te enseñan muchas cosas y te ayudan a sobrevivir, te prestan el caballo, te guían. Y a veces nuestras instituciones son un poco recias con ellos, y nosotros somos el nexo para ablandar la relación”, dice el Intendente del Parque Ricardo Pereira. “Un día donde había gente viviendo se montó un Parque y ese día esa gente se quedó sin su campo, sin su acceso a la propiedad y el acceso a los recursos. Y esto se profundizó sobre la dictadura. Hay mucha gente castigada y golpeada que recién hoy está volviendo a confiar en nosotros”, sintetiza el Intendente.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Abrí la boca y cerrá los ojos



ABRÍ LA BOCA...

Por suerte existen los blogs. A mi me viene al pelo para publicar una de las tantas notas que no salieron publicadas por… forreadas del “editor de turno”. En este caso esta iba para la revista HOMBRE y quedó en la nebulosica. De paso aprovecho para agradecerle a Marcelo Oliveri, un periodista experto en lunfardo con varios libros publicados. Lo que se dice un “verdadero loco de la guerra”.

ANTES
En los 90 para decir que estabas apurado, sin tiempos y ocupado se decía “estoy a pleno” y unos años antes “estoy al mango”.
AHORA
La lengua inglesa se ha entrometido en nuestro lunfardo y estás afuera si no tirás un “estoy a full”. “Pero hay que decirlo con toda la energía posible”, explica Marcelo Oliveri, autor del libro “Curso Básico de Lunfardo”.

ANTES
En los 80 estaban de re chupete frases como “mató mil”, “tirame la agujas”, “batime la justa” o “qué pálida”.
AHORA
Se usa “que bajón” o un simple OK para redondear una frase dándole un respiro a la oración.

ANTES
Hasta diciembre de 2001 algunas palabras tenían un sentido más inocente. Pensar que Corralito significaba simplemente un lugar cerrado y sin techo.
AHORA
Después de Cavallo y De la Rúa cuando alguien dice “corralito” nos ponemos como loooocos. A partir de la Alianza también retornaron viejas frases lunfardas como “hacer un escrache”. Lo menos es que te lo hagan (al escrache, obvio)

ANTES
Hasta fines de los 90 las tiendas de ropa que tenían prendas en oferta nos avisaban con un “estamos en liquidación”.
AHORA
Los negocios más cool cuelgan sus ofertas bajo carteles que dicen “sale”. Y si la ropita viene con algunas fallas, peina canas ir a un “segunda selección”: lo que mata son los Outlet.

ANTES
Larguirucho y Anteojito impusieron dichos como “hablá más fuerte que no te escucho” y “sombrero sombreritus, convierteme en Súper Hijitus”.
AHORA
Hoy más bien ya somos Súper Hijitus por lo caliente que estamos los hombres y cuando hay una mina infartante nos encanta perseguirla al grito de “chucu- chucu -chucu”.

ANTES
En los 70 se usaba decir “La barra macanuda” o “vamos a la boite”.
AHORA
“El argentino argentiniza las palabras, le da su propio significado y las dice como quiere”, dice analista del lunfardo Marcelo Oliveri. Por eso, después del trabajo no hay nada mejor que un after office, y si hay más joda la onda es una rave para revolear las cabezas.

ANTES
Videomatch puso de moda “el goma”. Los tangueros se referían al otro dieciendo “mirá el punto aquel” y los más rokers decían “quía”. Paolo el roquero terminó de imponer el “loco”.
AHORA
Volvió a usarse el “chabón” y “el boludo ha tomado las bases de che”, dice el malhablado de Oliveri. Y una que me encanta: amargo pasó a ser un “agreta”. Aunque en la cancha nada mejor que: ¡Vamos los amargos también pueden cantar!

ANTES
En la época del ñaupa a una chica fácil se le decía “ligera de cascos”. Después se le dijo “yiro” y los más zarpados se despotricaban con un subliminal: “¡atorranta!”.
AHORA
Los tiempos cambiaron, gordo. Hoy una mina de armas llevar es una fiestera, un gato y perra, y el casi en extinción “rapidita”.

ANTES
“La TV es el medio que más palabras impone, falta que alguien lo diga al aire para que luego forme parte del lunfardo popular”, dice el experto Oliveri. En los 80 Tato Bores cerraba su programa diciendo un “vermut con papas fritas y good show” y en los 90 el Pato “no podes” Galvan cerraba con un “Atorrantes a torrar, hasta mañana chaucha”.
AHORA
Desde el menemato en adelante Tinelli cierra siempre (sí siempre) su programa con un aullido parecido al “¡Chau, chau, chauuuuuuuu!”. Atenti lobo suelto.

Un cortado
También las épocas que corren nos acortan los tiempos, y ya aburre decir celular, hay que tirar un suavecito “llamáme al celu”. Y bueno que mejor que cerrar una frase con un “y nada …”. Es lo más de lo más y casi insustituible. Otra dentro del achique es decir “finde” y no ese extenso “fin de semana”.
Si te va entrar al mundo de la moda, no hay que obviar palabras como lookear, producirse o make up: ni se te ocurra decir maquillarse porque esa la usaba tu vieja cuando miraba el “Club del clan”.

viernes, 24 de agosto de 2007

Modelos vivos

Publicado en Agosto de 2007 en REVISTA VIVA

Al desnudo

“Me desnudé por primera vez a los 14 ante un desconocido. Iba caminando en las costas del Mar Negro en Rusia y un pintor me paró, me miró y me dijo: “con una mujer así se puede hacer una revolución”. Al otro día empecé a posar para una obra que duró un mes”, dice la rusa Olga Sokolínskaya en un bar de Flores, un sábado al mediodía, una hora antes de que otra vez se libere de todas sus ropas para que una veintena de alumnos la pispeen de arriba a bajo en una clase de pintura en el Centro Cultural San Martín.

En otro punto de la ciudad la pintora Lucrecia Aranda ajusta los detalles que tendrán a Olga durante dos horas como centro de atención de sus alumnos, que la verán como fuente de inspiración, musa de sus pinturas, objeto de sus miradas curiosas. Este sábado le toca posar a Olga Sokolínskaya, y el que viene le tocará el turno a la otra musa, Ibotí Etcheverry, que desplegará sus movimientos y quietudes en combinación con la actuación, su otra pasión.

Como ellas dos se calcula que hay unos 300 modelos, solo en Buenos Aires, entre jóvenes, maduritos y ancianos que muestran sus cuerpos tal cual como vienen de fábrica: gordos, delgados, pelados, panzones, celulíticos, blancos… perpetuando la profesión de modelo vivo tan antigua como el mismísimo arte. Es que pocos se animarían a posar su desnudez anti-modelo-de-pasarela, como lo hacen ellos sin vueltas ni prejuicios, en las escuelas de artes del Estado y en los talleres privados, frente a aprendices, profesores y artistas en un carretera lejana al perfeccionismo estético de la vidriera de la imagen, la moda y la cirugía estética.

“Dentro del arte hay otra mirada de la figura humana en la que no cabe la edad ni la belleza física. Pero nuestra profesión sigue rodeada de ignorancia y prejuicio. Cuando voy a hacer algún tramite y digo lo que hago me miran con desconfianza”, dice Lea Traba, una Psicóloga Social con más de15 años de modelo vivo. En la escuela de arte Manuel Belgrano, donde cumple diariamente con su rutina desnuda, se topa con constantes diarias para los modelos vivos: frío en invierno, tarimas rotas, las aulas con vidrios por la mitad y una precariedad laboral que los enmarca como contratados, no reconocidos jerárquicamente, teniendo que renovar cada fin de año sus contratos.

Entonces una estufa aunque ya no sea invierno para no sufrir el frío. Una tarima para no pisar descalzo un piso helado, unas cortinas bien ajustadas y la puerta cerrada con llave desde adentro para que ningún intruso se inmiscuya. “Un día en un acto de la escuela se me acercó un padre grandote y barbudo y me dijo: “nosotros dos nos conocemos”. Yo me lo quedo mirando. “Te tengo pintado en pelotas en un cuadro en el linving de mi casa”, dice Daniel Pereira, otro Psicólogo de más de 40 que hace una década es modelo vivo en la escuela de arte Lola Mora, en el corazón de Lugano.

“Para confundirlos nunca les digo mi edad a los alumnos. A ellos les llama la atención que pueda ser como un profesor y que me desnude. Rompo las barreras entre los jóvenes y los viejos de una manera devastadora: me desnudo para que mis alumnos me tomen”, cuenta Pereira en una de las aulas donde posa habitualmente. Cuando termina la clase de 40 minutos se viste y se cruza en los pasillos de la escuela con los mismos chicos de 16, 17 y 18 años que minutos antes lo vieron como Dios lo trajo al mundo. “Hay padres que vienen a la escuela a informarse sobre la educación que se da acá y le dicen que su hijo a partir de Cuarto año va a tener una materia donde un señor se va a desnudar en clase, y dicen: “ah que interesante, pero mi chico ni loco va a venir a esta escuela”.

Cuerpo a cuerpo

La mañana se asoma nublada en el barrio de Congreso, y desde una ventanita escasa de un segundo piso en pleno mejunje de edificios se asoma Celio Pereira Cangosú, un brasilero de color chocolate, que desde las 6 anda levantado acomodando el departamento antes de partir, como lo hace todos lo días, a las 8 y volver muy tarde por la noche. 100 % profesional cumple el sueño de todo modelo vivo: una agenda súper cargada de compromisos que lo llevan a posar por la mañana en la escuela de arte Ernesto de La Cárcoba, y por la tarde-noche a rotar por talleres de artistas particulares y escuelas de fotografías. Su celular anda dando vueltas por varias casas de artitas que ya saben que el día de Reyes va a ser imposible encontrarlo: desde hace 3 años es el Baltasar que los niños ven y tocan en el Jardín Botánico.

“La primera vez que posé me quedé duro, en calzoncillos sentado en el piso. Me preguntaban si quería descansar y yo les decía que no pero la verdad era que estaba todo acalambrado por el susto que tenía de estar desnudo ante un desconocido. Pero después me dí que el artista no mira al modelo eróticamente sino artísticamente, mira sus curvas, sus rectas, no su sexo”, dice con gestos que bien podrían despertar la fantasía de más de una dama.

Y sucede así: una vez que se despide de la ropa, la deja en un sector clave para tomarla rápidamente. Algún tapado largo o batón que enfunde la falta de ropa en el viaje de ida. Escucha y prepara el cuerpo para las poses cerradas, abiertas, croquis (poses fijas de poco tiempo), poses que manifiestan un carácter dramático, o poses destinadas al aprendizaje de la anatomía humana. Todo según el gusto del artista. “El ser humano busca imágenes de otros seres humanos para buscarse así mismo, es una de las ideas que maneja el arte. Quizás el modelo vivo sea uno de los eslabones menos conocido, y más necesitado en la cadena de la creación”, dice Mercedes Sarmiento profesora de pintura.

Resulta ser que muchos artistas serían nada sin su modelo vivo, sin su bastión de inspiración, sin ese cuerpo gestual quieto aguantando con hidalguía unos 40 minutos sin moverse. ¿Qué hubiera sido de Da Vinci sin su Gioconda? O ¿Aguste Rodin sin la inspiración erótica que le representó Camilla Claudel? “La belleza en el arte consiste en una representación fidedigna del estado interior del modelo vivo”, supo escribir Rodin.

“Yo soy narcisista absolutamente. Me encanta que me miren, debe ser porque soy tan chiquita que paso desapercibida en todos lados, entonces me gusta que mi figura quede en un papel, en una escultura como un registro de que existo y que mi paso por esta vida va a quedar registrado”, dice la modelo Ibotí Etcheverry. La primera vez, pese a la audacia, es para los modelos todo un choque. Ibotí temblaba como un flan recién servido en la mesa cuando se despojó de sus ropas ante un desconocido que la pintaba, y estuvo casi tres horas con una misma postura que le lastimó para siempre la rodilla. “A veces me pasa que yo me doy cuenta cuando alguien está pintando alguna parte de mi cuerpo, siento el lápiz pasando mágicamente por arriba de mi mano”, dice.

Suena el teléfono y el artista está al habla. El modelo pauta una entrevista previa para que se conozcan y fluya en el aire esa conexión artística que terminará destilando en una comunicación sin palabras. Y los límites están explícitos en el respeto entre ambos y en una carga de confianza que llega a que ni profesor, ni artista, ni alumno, puedan tocar ni con el dedo meñique al modelo desnudo.

“Investigas para saber con quien vas a trabajar. Necesito saber quien es, cual es su objetivo, a donde va con su trabajo. Es como una entrevista de trabajo”, cuenta Lea Traba madre un hijo de 8 años que tiene bien en claro que su madre posa sin ropas.

Claro que la preparación física y espiritual son dos centinelas que conjugan en algunos casos técnicas de yoga y actuación, lo que se dice un control del cuerpo y los movimientos para que no haya contracturas o desgarros. “Una musa no es querer ser, una musa es que te digan pinto mejor gracias a que posas vos. A veces me miro al espejo y me digo: este cuerpo no puede pertenecer a un solo hombre”, dice Olga Sokolínskaya camino al taller de la pintora Lucrecia Aranda.

viernes, 17 de agosto de 2007

Mi primer empleo

Publicado en el diario Clarín

Los primeros pasos

http://www.clarin.com/diario/2007/08/15/um/m-01478629.htm

Vestimenta más bien clásica, formal y prolija. Nada de sobreproducción como para ir a una fiesta, ni la informalidad de jeans y zapatillas. Puntualidad y una actitud proactiva-entusiasta frente a los nuevos desafíos, son algunos de los siempre recomendables puntos para tener en cuenta en el momento de afrontar una primera entrevista de trabajo.

Sin duda, las entrevistas de trabajo son todo un desafío para cualquier persona pero los son aún más para los jóvenes recién graduados o a punto de recibirse. “Los aspectos fundamentales a mostrar en una persona que no puede exhibir experiencia se relacionan con su formación profesional: una universidad con prestigio, logros académicos, conocimientos de idiomas e informática y becas obtenidas”, cuenta el Gerente de Recursos Humanos de Gestión Compartida, Hugo Besendorff, quien también aclara que en los jóvenes que recién salen de la Universidades “no es tan importante su experiencia previa sino el potencial de desarrollo a futuro”.

Y siguen los puntos básicos a la hora de una entrevista de trabajo. Nada de falsear información y mentir sobre habilidades o capacidades, y discreción respecto de experiencias negativas anteriores: los especialistas coinciden en que hablar mal de un antiguo jefe o de la antigua empresa puede jugar en contra.

“La imagen es un punto que puede tornarse como decisivo dependiendo el puesto al que se postule: por ejemplo en un puesto de ventas la imagen es importante. Siempre se debe recalcar las fortalezas, que cosas tiene de diferente y cuales son sus ventajas. También es importante que el postulante llegue informado acerca de la empresa que lo contrataría”, dice Daniela Mora Simoes que se desempeña en el medio empresarial como asesora vinculada en RRHH y Comunicación.

Lo que también es cierto es que a partir de los últimos años el camino hacia la inserción laboral en los más jóvenes se ha vuelto más transitable, con la aparición de pasantías rentadas para estudiantes universitarios (con jornadas laborales cortas de hasta 6 horas diarias que les permiten seguir estudiando y adquirir la tan preciada experiencia laboral), y los programas de Jóvenes Profesionales que implementan algunas empresas, más que significativos como base de experiencia antes de alcanzar una relación laboral más duradera y efectiva.

De igual manera una forma de romper con las barreras y comenzar con la ansiada inserción laboral son los puestos externos de colaborador “free lance” que en ciertas especialidades como sistemas, periodistas, diseñadores gráficos y selectores de personal, pueden transformarse en un buen inicio.

Por último y no menos importante, los trabajos temporarios pueden convertirse en el portal de ingreso a un futuro de trabajo. “Son una fuente muy importante para adquirir experiencia en los más jóvenes que tiene la posibilidad de trabajar en poco tiempo en distintas empresas y en diferentes sectores”, dice el Presidente de la Federación Argentina de Empresas de Trabajo Temporario (FAETT) Vicente. F. Stagno. La apuesta es, en muchos casos, tras el trabajo temporario quedar efectivo en la empresa.

Esa carta presentación
Claro que la historia no comienza en la entrevista laboral, hay un paso previo en el que entra en escena el armado del Curriculm, esa carta de presentación que debe hablar lo más ajustadamente posible de las virtudes del postulado. Pues en el 2007 hay nuevos aires en el mundo curricular se asoman con la llegada de los blogs de Internet y los Videocurricums, una modalidad que encaja a la perfección en este mundo de la imagen y que muy de a poco se abre paso desplazando al CV de papel. “Estas nuevas modalidades de CV son dos recursos creativos y dinámicos que permiten conocer algunos aspectos del postulante como su lenguaje y desenvoltura en un primer contacto”, cuenta la Coordinadora Regional de Selección de SESA Select, Mariela Bedini.

Y así los Videos Curriculums o los blogs pueden resultar también un recurso interesante a la hora de seleccionar postulantes que se encuentran distantes geográficamente, donde el selector necesita implementar nuevas herramientas para concretar el encuentro.

Ya desde el lado de las empresas o de las mismas Consultoras de trabajo el uso de Internet ha dado un giro que tiende a disminuir los tiempos de selección: la incorporación en los mismos portales de Internet de sitios o links donde los postulantes puedan ingresar sus datos, cargar sus CV e ingresar a las bases de datos de las empresas. Algunas empresas ya están comenzando a utilizar la opción de que se puedan subir a sus páginas web Videocurriculms.

“El envío espontaneo de candidatos hace que las empresas cuenten con su propia base de postulantes y puedan generar filtros. También los postulantes tienen la oportunidad de elegir en que área de trabajo les interesa trabajar”, explica la asesora de RRHH y Comunicación Daniela Mora Simoes.

Encontrar el trabajo soñado es ya, de por sí solo, un trabajo sacrificado al que los jóvenes postulantes deben estar dispuestos a jugar con todas las herramientas de su lado.

El sueño del mejor CV

Los especialistas en Recursos Humanos coinciden en que el mejor Curriculums es el que logra destacar de manera efectiva las características que diferencian a una persona de los demás y que lo convierten en un postulante atractivo para la posición que se busca. Parece demasiado sencillo pero claro que no lo es. Aquí algunos pautas a tener en cuenta en el momento de armar un CV:

  • Un CV debe contar con información concisa y puntual, con un formato sobrio y atractivo a la vez. La idea es que los ítems de información personal, formación y experiencia (indicando compañía, período trabajado, puesto desempeñado, tareas realizadas y principales logros obtenidos) estén bien diferenciados.
  • También se recomienda Incluir hobbies, participación en actividades deportivas, sociales o comunitarias que pueden terminar aportando una mayor información sobre los intereses del candidato.
  • En cuanto al tamaño se espera que un CV no supere las 2 páginas. Aunque una puede ser suficiente para un profesional recién recibido y tres páginas pueden ser más que válidas para una persona de nivel gerencial con veinte años de experiencia laboral.
  • La foto puede ayudar a recordar al candidato entrevistado, pero no es imprescindible. Es importante tener en cuenta que la foto no sea pesada en el momento de ser enviada por mail, como para que no se pierda tiempo en abrirla.
  • También incluir buenos promedios en las carreras cursadas, más aún si son Universidades reconocidas y si el postulante no cuenta con una experiencia laboral extensa es un punto a favor.
  • En algunos casos conviene citar las escuelas primarias y secundarias que se cursaron. Una colegio con educación bilingüe suma, al igual que haber estudiado en un colegio industrial puede tener relevancia si el puesto a cubrir es más bien técnico.